martes, 23 de agosto de 2011

It's too late

Las dos y media de la madrugada de un sábado de agosto, el más frío de mi vida. No sabia con certeza que me ocurría, a esas horas ya solía estar profundamente dormida. No era el café ni nada que se le pareciera. Sopesaba los acontecimientos. Lo que había pasado, lo que no y lo que sí debería pasar. Tantos puntos a estudiar que mi mente estaba colapsada. Alguien podía explicarme porque nadie podía permanecer al menos, el suficiente tiempo para hacerme feliz, por que todos se iban de una manera u otra. Alrededor de las cinco, desconecte y por fin me quede dormida. Lo único que saque en claro es que siempre actuó cuando ya, es demasiado tarde.

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