martes, 23 de agosto de 2011

Adentrate y verás.

Su sonrisa ya desgastada al igual que sus levi's 506, su voz clara, cálida, serena. Sus manos por el contrario, frías y nerviosas. Una de ellas sujetaba un camel al que apenas le faltaban un par de caladas. Desprendía un olor característico bueno, su olor característico. Todo él un ejemplo de armonía y equilibrio consigo mismo, sin embargo, solo había que adentrarse en sus profundos ojos color chocolate para saber que algo no iba bien.

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